China promueve una gobernanza global más justa y razonable: Chen Daojiang
- En este espacio se reproduce el artículo “China promueve una gobernanza global más justa y razonable” el embajador de China en México analiza cómo la iniciativa de gobernanza global propuesta por el presidente Xi Jinping ha pasado de ser una propuesta de nación a convertirse en una práctica internacional, lo que demuestra su gran vitalidad, influencia y atractivo
¿Qué ocurre en el mundo hoy y qué rumbo debemos tomar? A medida que el planeta se adentra en una nueva etapa de transformaciones e incertidumbre, esta interrogante resulta ineludible para cualquier nación. En septiembre pasado, el presidente Xi Jinping presentó formalmente una iniciativa de gobernanza global fundamentada en cinco pilares esenciales: igualdad soberana, Estado de derecho internacional, multilateralismo, un enfoque centrado en las personas y una firme vocación hacia la acción. En el transcurso del último año, esta propuesta evolucionó de ser una visión china a consolidarse como una práctica internacional, cobrando mayor vigor, resonancia y respaldo en todo el mundo.

Nacida para responder a las exigencias de nuestro tiempo, dicha iniciativa coincide plenamente con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Así, ha cosechado con rapidez el apoyo de casi 160 Estados y organismos internacionales, al tiempo que más de 60 países se han incorporado de manera activa al Grupo de Amigos de la Gobernanza Global. Durante su reunión anual en la sede de la ONU, China planteó nueve ámbitos prioritarios para la reforma del sistema multilateral, entre ellos, optimizar la eficiencia de las Naciones Unidas, afianzar la autoridad y solvencia del Consejo de Seguridad, y forjar consensos para acelerar el desarrollo global; planteamientos que recibieron un respaldo unánime tanto de la Organización como de la comunidad internacional.
En este marco, China aporta activamente su visión estratégica. En los últimos años, no solo ha impulsado la ampliación del grupo BRICS, sino que ha promovido la cooperación del Sur Global bajo principios de apertura e inclusión. Asimismo, durante la reciente cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), el presidente Xi Jinping subrayó la necesidad de encauzar la mejora de la gobernanza global a través del accionar colectivo del bloque, garantizando una participación equitativa y beneficios compartidos para todas las naciones. Como integrante del Sur Global, China mantiene su compromiso histórico de respaldar a los países en desarrollo, fortaleciendo de manera constante su representatividad e interlocución.
Más allá de los discursos, esta visión se ha materializado en hechos tangibles. Muestra de ello son el inicio formal de operaciones del Tribunal Internacional de Mediación –que resolvió con éxito su primera controversia marítima internacional– y el establecimiento en territorio chino de la Organización Mundial de Datos y de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial. A esto se suma el anuncio de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) para 2035 en la Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático. Estos avances confirman que la deliberación amplia, la construcción colectiva y los beneficios compartidos constituyen una aspiración legítima compartida, y que el multilateralismo sigue siendo el camino de consenso universal.
Bajo este espíritu de cooperación y propósitos comunes, China y México ejercen una diplomacia comprometida con la justicia internacional. Ambos países, como actores clave del Sur Global, han consolidado una asociación estratégica integral que abarca desde intercambios de alto nivel hasta proyectos en energías limpias, infraestructura, turismo y diálogo entre civilizaciones, siempre guiados por el bienestar ciudadano y la eficacia práctica. En foros multilaterales como la ONU, la APEC y el Foro China-CELAC, nuestras naciones coordinan esfuerzos para salvaguardar los derechos e intereses legítimos del mundo en desarrollo, defendiendo sin vacilaciones la equidad en el orden internacional.
Como reza la sabiduría tradicional: Todas las cosas crecen juntas sin dañarse entre sí, y distintos caminos pueden coexistir en armonía. En la actualidad, la gobernanza internacional no solo exige una participación justa de todas las partes, sino, ante todo, acciones pragmáticas. China continuará defendiendo con determinación el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas y respaldando el dinamismo de los mecanismos regionales y multilaterales. Al mismo tiempo, reafirma su voluntad de trabajar hombro a hombro con México y la comunidad internacional para forjar un orden global más justo, equilibrado e incluyente.
