14 de julio de 2024
Cultura

Jesús Alejo Santiago honra a los periodistas “de a pie”

  • El periodista veracruzano recibió el Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez en la FIL Guadalajara 2023
Alejo Santiago comenzó su carrera en Radio Educación en 1991

Alejo Santiago comenzó su carrera en Radio Educación en 1991, de la que ahora es director; trabajó en la sección de Cultura de Milenio Diario; compiló el libro Ritos y retos del oficio y participó en la creación de Manos Libres, organización que impulsa los encuentros de periodismo cultural en México. Todo este bagaje da fe de la dedicación con la que se ha construido un prestigio como un profesional de la comunicación en materia cultural, reconoció Marisol Schulz Manaut, directora de la FIL Guadalajara, lo hacer merecedor del Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez.

“Quienes trabajamos en el sector cultural sabemos que cuando Jesús Alejo hace una entrevista o un reportaje, el resultado será de calidad; serio, contrastado, con rigor periodístico y creatividad, siempre buscando la forma de aportar al fortalecimiento de su gremio”, agregó la Directora.

«Estoy aquí arriba como un periodista de cultura, como un reportero de cultura»: Alejo Santiago

Desde que Radio Educación le abrió las puertas del periodismo hace 30 años, de ahí surgió una generación de reporteros culturales interesados en la información, en confeccionar reportajes y crónicas como medio para acercar las artes a las personas con herramientas que suponían un oficio más artesanal, ya que se valían de casetes, grabadoras, máquinas de escribir y teléfonos fijos, muy diferente a los celulares o computadoras que actualmente facilitan la labor. Fue a ellos, a los integrantes de esa generación, a quienes dedicó su reconocimiento el ganador del Homenaje de Periodismo Cultural Fernando Benítez, Jesús Alejo Santiago.

“El periodismo cultural juega un papel muy importante dentro de la relación de los medios de comunicación con los lectores, las audiencias, los radioescuchas, los televidentes. En ese sentido, el reportero, en algunas ocasiones visto como la última parte del eslabón, merece reconocimiento por su labor: claro que todas las fuentes informativas tienen sus propios desafíos, pero estoy aquí arriba como un periodista de cultura, como un reportero de cultura, y hacia ellos van mis palabras”, agregó el homenajeado.

Socorro Venegas, escritora y editora, destacó que Alejo tuvo plena confianza en su vocación desde temprana edad. “Especialmente le ha atraído la gente del libro, sé que atesora las entrevistas que ha realizado a autores como Octavio Paz, Jaime Sabines, Dolores Castro, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan Villoro, Rosa Beltrán, Mónica Lavín, Élmer Mendoza, entre muchos otros, y no podía ser de otra forma, porque Jesús pertenece a la materia luminosa con la que construimos, día a día, esto que llamamos la cadena del libro”.

Durante su discurso, Jesús Alejo recordó que aquella generación estaba comprometida con la difusión de la cultura en México, pues, aunque la profesión ya existía, los niveles de lectura tan bajos y el gusto por otras formas de entretenimiento, como ver películas de acción o programas de televisión, ameritaba de los periodistas un mayor esfuerzo para interesar a ese público, que desgraciadamente es mayoría.

“Somos quienes intentamos dar voz a los y las creadoras, quienes apostamos por transmitir lo que ellos y ellas expresan a través de sus obras, pero la conversación puede quedarse a medias si no llega hasta las audiencias, muchas veces sin que ellos y ellas estén preocupadas por el alcance de sus obras: resulta muy importante que sus historias, expresadas por diversos medios, lleguen al mayor número de personas”, dijo.

El periodista José Luis Martínez comparó la labor de Alejo Santiago con la definición que otro reportero, José Alvarado, hizo en uno de sus ensayos. “Se sabe de reporteros románticos y reporteros analíticos, mas no se reconoce a reporteros tristes ni a reporteros fundamentalmente escépticos. El reportero transforma en tinta todos los jugos de la vida, da aliento a los números e infunde espíritu a las palabras. Todos los días deja sobre el papel fragmentos de historia y en muchas ocasiones una palabra escrita hace percibir todos los ruidos del orbe. Ardua, pero bella y fascinante la tarea del reportero. Cuando un reportero lo ha sido una vez, no deja de serlo nunca, así son todos, así eres tú, querido Jesús Alejo”.