19 de junio de 2024
Opinión

El triunfo de Milei demostró «el ansia que tenía la gente de una transformación profunda»: Patricio Giusto

Entrevista tomada de la agencia china Xinhua

BUENOS AIRES, 23 dic (Xinhua).- Los argentinos dieron sobre el cierre del 2023 un giro de 180 grados y eligieron como mandatario para los próximos cuatro años al liberal Javier Milei, quien se ha propuesto implementar un drástico cambio, tanto en lo económico como en lo político y social.

Dos aspectos de Buenos Aires: comensales en un restaurante, y una librería.

La herencia que mencionó el dirigente liberal incluye para la tercera economía de América Latina una inflación acumulada en los primeros 11 meses del año de 148,2 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la amenaza latente de una hiperinflación y el 40,1 por ciento de la población sumida en la pobreza.

«Quiero ser claro en esto: ningún Gobierno recibió una herencia peor que la que estamos recibiendo nosotros», expresó el mandatario al asumir la presidencia el 10 de diciembre.

Milei, de 53 años, accedió a la primera magistratura del país luego de imponerse con el 55,65 por ciento de los votos en una segunda vuelta, el 19 de noviembre, a Sergio Massa, que representaba a la Unión por la Patria y fue ministro de Economía entre julio de 2022 y diciembre de 2023.

La herencia que mencionó el dirigente liberal incluye para la tercera economía de América Latina una inflación acumulada en los primeros 11 meses del año de 148,2 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la amenaza latente de una hiperinflación y el 40,1 por ciento de la población sumida en la pobreza.

«Milei, de alguna forma, logró representar una necesidad de cambio que había en la población, con una propuesta totalmente nueva, una alternativa política que se conformó hace apenas dos o tres años», explicó a Xinhua el académico Patricio Giusto.

El analista señaló que el triunfo del dirigente liberal demostró «el ansia que tenía la gente de una transformación profunda. Milei de alguna forma logró capitalizarlo y ganó por una diferencia inapelable».

«Fue un mensaje muy claro, no solo al Gobierno que perdió, sino también a la clase política en su conjunto, ya que mucha gente estuvo dispuesta a votar a un ‘outsider’ que, sin embargo, representa mucha incertidumbre de cara a lo que viene, pero con un mandato de cambio profundo», observó el profesor visitante en la Universidad de Zhejiang.

Para el director de la Consultora Diagnóstico Político, el referente de La Libertad Avanza recogió el mensaje de «hartazgo profundo» de parte de los votantes, un «rechazo a lo establecido y a la política vigente».

En la visión de Giusto, Milei tiene por delante un «triple desafío, que es político, económico y social. En lo político, la construcción de consensos en un escenario muy hostil, con sectores que están en las antípodas ideológicas».

«En lo económico, la necesidad de revertir una situación catastrófica, apenas contenida por los artilugios del exministro de Economía y candidato a presidente, Sergio Massa, a fuerza de emisión monetaria y más inflación. En lo social, el control de la calle, con organizaciones sociales y sindicatos que estuvieron calmos y que ahora van a protestar contra un presidente con el que ideológicamente no coinciden en nada», agregó el analista.

A lo largo del año Milei utilizó como eslogan de campaña la leyenda «no vine a guiar corderos, vine a despertar leones», a la vez que mostraba una motosierra, para ilustrar el recorte del gasto público, algo que ya ha puesto en marcha.

La nueva administración redujo de 18 a 9 el número de ministerios, dispuso una fuerte devaluación de la moneda nacional, congeló las vacantes del empleo público y anunció la eliminación de los subsidios que reciben los residentes en las tarifas de transporte público y energía.

En visión del sociólogo Marcelo Rodríguez, «el sistema político que generó un 40,1 por ciento de pobreza, un 10 por ciento de indigentes, precarización laboral creciente y riqueza concentrada en cada vez menos manos», preparó un cóctel que estableció «las condiciones para que una propuesta de ultraderecha, neoliberal y con tintes neofascistas en su discurso, haya aparecido como una opción para gobernar».

«Se vienen tiempos muy complicados en Argentina», resumió a Xinhua el director del Centro de Estudios y Formación Marxista (CEFMA) de Argentina.

Según remarcó, «Argentina asiste a un corrimiento hacia la derecha. Es algo que ocurre en buena parte del mundo y ahora lo estamos verificando en nuestro país», en un fenómeno que «no se puede entender si lo analizamos fuera del contexto de crisis que atraviesa el capitalismo desde hace unos cuantos años».

El 20 de diciembre miles de personas convocadas por organizaciones políticas y sociales se manifestaron en la capital del país, Buenos Aires, en la que fue la primera protesta contra las políticas económicas de Milei.

La movilización coincidió con un nuevo aniversario de las manifestaciones del 20 de diciembre de 2001, ocurridas durante una crisis social y económica que terminó con la renuncia del entonces presidente, Fernando de la Rúa (1999-2001).

La diputada electa del Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad, Vanina Biasi, explicó en diálogo con Xinhua que la marcha se realizó porque el plan de gobierno de Milei es «bastante similar al de De la Rúa, con endeudamiento, recarga del endeudamiento sobre los sectores populares y protección de las ganancias de los bancos».

«Milei prometió que iba a castigar a las castas políticas, pero definitivamente está gobernando para esas castas, va a gobernar para la gran burguesía y para las multinacionales, va a gobernar para los intereses imperialistas de Estados Unidos», aseguró Biasi.

Luego de la manifestación Milei ofreció un discurso a través de la cadena oficial de radio y televisión para anunciar la firma de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de 366 artículos para «destrabar un andamiaje jurídico e institucional opresor» que permita iniciar el «camino de la reconstrucción» nacional mediante la desregulación de la economía.

El discurso fue ampliamente celebrado por los votantes de Milei, pero también se escucharon cacerolazos en barrios de Buenos Aires y de la periferia en señal de protesta.

Milei cuestionó esas manifestaciones y dijo que «puede ser que haya gente que sufre el síndrome de Estocolmo. Están abrazados y enamorados del modelo que los empobrece. La república está en riesgo con populismo, no con libertad», enfatizó el mandatario.