«Patrimonio cultural y reliquias: El museo del palacio»
- Este volumen forma parte de la serie Palabras clave para entender China, proyecto colaborativo de China International Communications Group, The Palace Museum, la Academy of Contemporary China and World Studies y la China Academy of Translation; editado por Blossom Press
- Se presentan 70 términos relacionados con el Museo del Palacio, entre los que destaca los artefactos icónicos, obras maestras arquitectónicas y conceptos culturales
Esteban Zottele de Vega
Esta obra se convierte en una guía especial con un propósito claro: abrir las puertas de la Ciudad Prohibida a un público más amplio. Su misión es «describir historias de China» cruzando las barreras del idioma y la cultura. Al ser una edición bilingüe (chino-inglés), no intenta abarcarlo todo; en su lugar, selecciona conceptos clave para presentar lo más relevante de manera ordenada y accesible.

El libro se estructura en cinco grandes áreas que proponen un recorrido integral por el museo. En la primera parte, se presenta al Museo del Palacio no solo como un patrimonio histórico, sino como una institución moderna. Su labor se articula en torno a la visión de los «Cuatro Palacios»: un Palacio Seguro (protección del edificio y colecciones), un Palacio Académico (investigación), un Palacio Digital (tecnología para la preservación) y un Palacio Dinámico. Para materializar esta visión, el museo ha fortalecido nueve sistemas de gestión que abarcan desde la conservación de reliquias hasta el apoyo al talento y los servicios digitales.
Este esfuerzo se traduce en exposiciones innovadoras y productos culturales creativos que proyectan la cultura como una guía hacia el futuro. Además, la institución se consolida como un actor global mediante programas de intercambio internacional y un firme compromiso con la sostenibilidad, ejemplificado en su proyecto «Residuos Cero».
La segunda parte sumerge al lector en la arquitectura de la Ciudad Prohibida. Más allá de sus imponentes edificios, cada estructura refleja una profunda tradición filosófica. Su diseño simétrico sigue las reglas de textos antiguos para representar el orden del universo con el emperador en el centro. Espacios como el Salón de la Armonía Suprema, sede de las ceremonias más solemnes, o el Salón del Cultivo Mental, antiguo centro del poder real, transportan al lector a la época imperial. Detalles como las Torres de la Esquina, con su compleja estructura de madera, destacan no solo por su belleza, sino por su brillante ingeniería.
La tercera parte invita a caminar por las galerías de tesoros. El libro destaca obras que atestiguan la historia ininterrumpida de China. Entre ellas, el Dragón de Jade, una pieza de milenaria sencillez considerada el «primer dragón» de China, y la Carta de Consuelo (Consoling Letter), la única obra caligráfica existente de Lu Ji (dinastía Jin Occidental, 265-317). Esta misiva, escrita sobre papel de lino para confortar a un amigo enfermo, conserva 86 caracteres distribuidos en nueve líneas.
También se incluyen pinturas legendarias como A lo largo del río durante el Festival Qingming, obra maestra de Zhang Zeduan (dinastía Song) que retrata la prosperidad de la capital Bianliang. En el ámbito musical, destaca el Guqin Da Sheng Yi Yin (Cítara del Legado del Sabio), un instrumento de la dinastía Tang cuyo nombre está inscrito en caligrafía cursiva sobre su cuerpo. En cerámica, sobresale la Jarra con Tapa de la dinastía Yuan, desenterrada en 1965, que presenta un delicado león en la tapa y motivos de peonías y crisantemos bajo un esmalte azul y blanco.
La cuarta sección se centra en el esplendor de las dinastías Ming y Qing. Destaca la Corona Fénix de la Emperatriz Xiaojing, adornada con plumas de martín pescador y gemas, y la Silla de Astas de Ciervo del reinado de Kangxi. Mención especial merece el Ropaje de Corte de Seda Amarilla del Emperador Qianlong, bordado con más de 40 dragones cuyos hilos de oro retorcido sobre seda crean un brillo realista. Asimismo, la colección incluye piezas monumentales como la escultura de jade «Yu el Grande domando las inundaciones» (de cinco toneladas de peso) y el Vaso de Múltiples Esmaltes, un alarde técnico que combina 15 técnicas de esmaltado diferentes en una sola pieza.
Finalmente, el libro manifiesta que la Ciudad Prohibida fue un centro de intercambio global. El Retrato del Emperador Yongzheng con peluca occidental y el Reloj con Figura Escribiente (un autómata inglés que escribe caracteres chinos) son ejemplos de la curiosidad imperial por la ciencia y el arte europeos. Instrumentos como la Esfera Armilar de Ferdinand Verbiest recuerdan este diálogo científico. Hoy, el museo continúa esta tradición organizando exposiciones con países como Francia, Irán y Arabia Saudita, reafirmándose como un «salón de la cultura china» para el mundo.
En resumen, esta obra expone que el Museo del Palacio es mucho más que un sitio turístico: es el guardián de un patrimonio milenario, un centro de investigación de vanguardia y un puente activo para el diálogo entre civilizaciones. Su lectura permite comprender no solo la historia de China, sino su decidida voluntad de compartir su legado con la humanidad.
