6 de septiembre de 2026
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México y América Latina deben superar el desconocimiento sobre las propuestas globales de China: Dussel Peters

Irma Villa

Ciudad de México, 06 de septiembre.- En el escenario internacional contemporáneo no existe un orden multipolar real, sino una profunda confrontación sistémica entre dos únicos proyectos con visiones políticas y económicas divergentes: Estados Unidos y China. Frente a este tablero, México y América Latina muestran un grave rezago en el conocimiento y comprensión de las propuestas de largo plazo emanadas desde la República Popular China (RPCh).

Enrique Dussel Peters (Foto tomada de su Facebook personal)

Así lo advirtió el doctor Enrique Dussel Peters, profesor del Posgrado de Economía de la UNAM y coordinador del Centro de Estudios China-México (Cechimex) y de la Red ALC-China, durante su ponencia magistral presentada en el webinar “La iniciativa de una civilización global de China. Confucianismo y meritocracia”, realizado por el Consejo Mexicano del Comité de Cooperación Económica del Pacífico (PECC-México) y el Consorcio Mexicano de Centros de Estudios de APEC (Conmex-CEAPEC).

Explicó que la Iniciativa de una Civilización Global (ICG) –planteada por el presidente Xi Jinping en 2023– no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia diplomática e institucional desplegada desde hace más de una década. La primera fue la Iniciativa de la Franja y la Ruta (2013), a la que siguieron las de Desarrollo (2021), de Seguridad (2022) y la Gobernanza (2025), además de los programas específicos de política hacia América Latina canalizados mediante el Foro CELAC-China.

A diferencia de los esquemas tradicionales de imposición cultural, el investigador subrayó que la propuesta de civilización global china se basa en el respeto a las distintas formas de desarrollo, la solidaridad internacional y el fomento a procesos de alta calidad y modernización.

En ese sentido, parafraseó las reflexiones de Xi Jinping, y puntualizó que no se debe asumir que una civilización o raza es superior a las demás y mucho menos buscar desplazarlas; en consonancia, llamó a abandonar prejuicios y basar las relaciones internacionales en la cooperación y el respeto mutuo.

Asimismo, Dussel desestimó visiones occidentales deterministas –como las tesis de Daron Acemoglu que califican al modelo socioeconómico chino como destinado al fracaso por carecer de democracia parlamentaria o presidencial–, argumentando que denotan un profundo desconocimiento de la dinámica y transformaciones reales de la China del siglo XXI.

Crítica a la diplomacia mexicana: “El mañana te respondo”

Uno de los puntos más enfáticos de su exposición fue el señalamiento a las élites políticas, académicas y empresariales de México y de la región por abordar a China únicamente a través de la óptica de medios occidentales como The Economist o Financial Times, en lugar de estudiar a fondo los discursos oficiales, documentos y textos del pensamiento del gigante asiático.

Dussel Peters cuestionó la pasividad con la que México ha respondido históricamente a la relación con China, recurriendo a evasivas de “mañana te hablo o mañana te respondo”. En el ámbito institucional, señaló la inoperancia de los canales de diálogo del más alto nivel, recordando que la Comisión Binacional Permanente –máximo órgano diplomático entre ambos países– no se reúne desde 2012.

“Si hoy se reunieran, apenas estarían subsanando 14 años de omisión. La propia Cancillería ha sido parte del problema”, aseveró el especialista, quien alertó que si la diplomacia mexicana acude a encuentros de alto nivel sin una preparación exhaustiva y sin debates previos con el Senado, partidos políticos, academia y empresarios, se continuará en la inercia de “más de lo mismo”.

“En 2026 ya no es suficiente limitarse a un discurso general diciendo que se acordó mejorar la cooperación; se requieren medidas y puntos concretos en cientos de rubros”, concluyó Dussel, advirtiendo que para lograr un diálogo fructífero y evitar confrontaciones estériles es imperativo comprender con precisión la contraparte.